Occidente de Venezuela resiste entre penumbra y zozobra

Por Valeria Castro, Holiancar Contreras e Isaac Rubio

Entre la luz de lámparas inalámbricas, velas, bajones de luz, e incertidumbre permanecen los habitantes de los estados Táchira, Mérida y Zulia, quienes son los más golpeados ante los constantes cortes de electricidad que azotan a Venezuela.

La crisis del sistema ha afectado profundamente la economía del occidente del país, lo que ha provocado un atraso para la ciudadanía. En promedio, los habitantes de los estados antes mencionados pasan entre 60 y 80 horas a la semana sin electricidad, lo que representa al menos el 45 % del tiempo, o tres o cuatro días completos sin el servicio. Ante esta situación, los habitantes suplican por mejoras inmediatas.

El director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Los Andes (ULA), Pedro Mora, explicó a La TV Calle que el occidente del país (Barinas, Apure, Trujillo, Mérida, Táchira y Zulia) necesita 1.040 megavatios (MW), y actualmente se está produciendo 596 MW. Es decir, que hay más de 500 MW carentes en la zona, por lo que obliga a tener racionamientos tan extensos en la región.

Lo anterior desmitifica lo indicado por el gobernador del estado Mérida, Jehyson Guzmán, quien informó que faltan solamente 120 MW, una información imprecisa, a juicio del docente universitario, debido a que, según datos de la Corporación Nacional de Despacho, se requieren más de 500 MW.

En este sentido, Mora señaló que las líneas del servicio eléctrico provienen desde la región Guayana, por lo que la producción es estable en la zona, y va limitando su servicio hacia el centro, el oriente y el llano venezolano. Para el occidente, en cambio, solo llegan líneas de “baja tensión”, a las que se le denomina popularmente como “la cola del sistema”. Esto intensifica el problema y también hace que el racionamiento sea más grave que en otros estados del país.

Además, informó que la generación hidráulica que antes se tenía en esta zona, como el del Complejo Hidroeléctrico Uribante Caparo, conocido como La Vueltosa, y el embalse de Santo Domingo, no estaban en buen estado y por ende, no producían ni un MW. Cabe resaltar que dichas plantas no están construidas para generar electricidad permanente, por lo que se deben utilizar en momentos específicos, por lo que el docente universitario sugiere buscar alternativas para mejorar el servicio.

Según expertos en el área de electricidad, una de las principales fallas eléctricas se debe a un significativo déficit hídrico en represas, las cuales contribuyen a la generación de energía de una nación.

Posición gubernamental

Para Carlos Taborda, concejal del municipio Pedro María Ureña, en el estado Táchira, el sector empresarial también ha sido uno de los más perjudicados ante los extensos racionamientos de electricidad que diariamente se presentan en la frontera colombovenezolana. “Ha existido mucha migración a la República de Colombia producto que la gran mayoría de empleados y de empresarios les toca trabajar por producción y si no hay sistema eléctrico como pueden trabajar”, dijo a La TV Calle.

Asimismo, el concejal de este municipio fronterizo comentó que los residentes de los diferentes sectores de Ureña padecen a raíz de los constantes e indefinidos cortes de luz, los cuales comenzaron con un horario fijo y actualmente ya no se cumple este cronograma.

No obstante, también hizo énfasis en las carencias del sector salud. Explicó que los centros asistenciales públicos en la localidad fronteriza no cuentan con equipos suficientes con una amplia capacidad ante los largos cortes de luz. “El centro de salud más cercano en el municipio es el CDI, el mismo no cuenta con planta eléctrica ni paneles solares”, denunció.

Taborda exigió a los entes gubernamentales encargados del tema eléctrico, que rijan un sistema y un cronograma de modo que el área industrial, empresarial, comercial y habitantes en general puedan organizarse ante la falta de luz en el municipio.

En el estado Mérida la situación no es diferente. Francisco Ridelis, concejal del municipio Libertador, indicó que no hay suficiente generación de energía por la sequía de los últimos meses. Por ende, afirmó que se deberá esperar cuatro meses para que, en temporada de lluvia, se llenen los embalses y se pueda restablecer el servicio.

“Estamos al final de la cola de las fuentes generadoras de energía. Eso genera que lamentablemente seamos los más perjudicados con el sistema de racionamiento. La realidad es que no hay suficiente generación de energía”, expresó el concejal. Aseveró que los racionamientos en las tierras merideñas van desde seis a 12 horas diarias, limitando así el desarrollo económico y social.

Ante la crítica situación que atraviesa el occidente del país, el edil propone al gobierno nacional y a Corpoelec recuperar y poner en funcionamiento las termoeléctricas de la zona, para compensar la época de sequía y evitar la sobrecarga al sistema eléctrico nacional. Esto indicaría la descentralización del Estado, y una inversión significativa en cada sistema alternativo. A pesar de ser una opción para el Estado, no se ha hecho mantenimiento a las mismas y, por ende, no están disponibles.

Propuestas que aspiran a alguna solución

El Dr. Pedro Mora, presentó ante el Consejo Universitario de la ULA, una propuesta de instalar un sistema fotovoltaico sin batería, un método diseñado para suministrar energía solar utilizable por medio de la energía fotovoltaica. Propuso instalarlo en los techos de la Facultad de Ingeniería.

Este proyecto podría ampliarse al resto de la casa de estudio, con el objetivo de tener un sistema de energía propio que podría generar 500 KW, asegurándose de brindar una educación de calidad a los jóvenes. Además, se conectaría al sistema eléctrico que ya tiene la facultad, por lo que sería un proceso económico para la universidad.

“Este proyecto tiene el objetivo de ayudar al sistema de distribución eléctrica que tiene La Hechicera. ¿Cómo sería la operación? de día estos paneles estarían generando energía eléctrica y de noche lo daría el sistema nacional”, dijo el profesor, quien informó que podría iniciarse el proyecto en la comunidad de Santa Rosa, alrededor de la facultad, para que los vecinos sean beneficiados.

“Este proyecto tiene el objetivo de ayudar al sistema de distribución eléctrica que tiene La Hechicera. ¿Cómo sería la operación? de día estos paneles estarían generando energía eléctrica y de noche lo daría el sistema nacional”, dijo el profesor, quien informó que podría iniciarse el proyecto en la comunidad de Santa Rosa, alrededor de la facultad, para que los vecinos sean beneficiados.

Mora también informó a La TV Calle que tiene un proyecto de energía fotovoltaica para toda Venezuela. Se trata de la “Granja fotovoltaica para la Central La Vueltosa”, la cual tiene como objetivo generar 60 MW para la región occidente.

“Proponemos que en el día genere electricidad el sistema fotovoltaico, y en la noche el sistema hidráulico, para que se pueda tener el servicio permanentemente”, precisó. Asimismo, detalló que si se instalan los paneles en los embalses (sobre el agua), se disminuye el costo de limpiar el terreno y efectuar el movimiento de tierra; esto también resta en tiempo y aumenta en vida útil.

El docente apuntó que este proyecto le costaría al Estado venezolano “60 millones de dólares”, un tercio de lo que cuesta mantener el sistema eléctrico nacional hoy en día, por lo que exhortó a las autoridades competentes replantear las políticas públicas actuales, las cuales “no han sido efectivas” para mejorar el servicio en todo el territorio nacional.

Los ciudadanos de occidente piden a gritos una mejor calidad de vida

En el caso del estado Zulia, la crisis eléctrica es constante. En sectores de Maracaibo denuncian lapsos que superan las cinco horas sin servicio y en casos más graves en los que se daña algún transformador o dispositivo pueden sumar varios días sin electricidad.

A las largas horas sin electricidad se le suma el caluroso clima que caracteriza a este estado del occidente de Venezuela. El calor, según los zulianos, cumple un factor fundamental en el ‘viacrucis’ que viven a diario.

Al oeste de Maracaibo, en el barrio Las Madres, vive Yoiri Rivero. La mujer está en una silla de ruedas. Narra que Corpoelec le aplica racionamientos desde las 8:00 de la noche hasta las 4:00 de la madrugada, situación que la tiene agobiada entre calores y mosquitos.

“Yo vivo sola y la paso muy mal. Se va mucho (el servicio eléctrico). Hay mucho calor y demasiados zancudos, esto no se aguanta. Toca salir al frente de la casa y esperar que llegue la luz”, contó.

Rivero afirmó que el servicio se debe pagar, pero reconoce que mientras que se vaya la luz, nadie quiere hacerlo.

En el barrio Ezequiel Zamora de la capital zuliana habita Milagros Begegas, de 69 años. Comentó que los “bajones” o fluctuaciones eléctricas son constantes durante el día. “A mí se me quemó una cava. Hay muchos bajones muy fuertes. Se estalló un transformador y lo vinieron a reparar en cinco días”, dijo.

La casi septuagenaria, quien vive con su esposo, un hombre de 72 años que está en cama, recordó que en otrora el servicio eléctrico “no se iba” y el ciudadano tenía “dónde reclamar”, pues “era un servicio que lo atendían, que lo prestaban; y que lo suspendían cuando el ciudadano no lo pagaba y cuando sí lo pagaban lo reconectaban enseguida”.

La TV Calle solicitó a la Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia (Codhez) declaraciones sobre la crisis eléctrica en la región. La organización no gubernamental respondió: «Por los momentos no estamos ofreciendo entrevistas sobre el tema».

La notable crisis eléctrica que se registra en estos tres estados del país, también ha acarreado a los jóvenes emprendedores quienes decidieron quedarse en Venezuela a pesar de las dificultades sin embargo, han tenido que lidiar con la crisis eléctrica.

Ese es el caso de Valery Piña una joven emprendedora de Ureña estado Táchira, quien comentó: “Estar sin luz para mi es difícil, me toca trabajar con aparatos inalámbricos, y además en las pocas horas que tenemos luz toca cargarlos para poder estar tranquila y poder trabajar”.

Los ciudadanos de Táchira, Mérida y Zulia esperan soluciones prontas en materia eléctrica para poder tener mejor calidad de vida. Les exigen a Corpoelec y al Gobierno Nacional en general que tomen medidas no solo ante los prolongados cortes, sino también sobre las constantes fluctuaciones que dañan sus electrodomésticos.

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