En los últimos años poder informar en Venezuela se ha convertido en todo un reto para quienes se dedican a comunicar, el terreno que ha ganado las redes sociales, las pocas fuentes autorizadas a declarar, y los ciertos organismos que no pueden dar datos son factores que se han conglomerado para complicar la tarea de informar en Venezuela.
Para la periodista Jhoana Suarez son muchos los retos que enfrentan en la actualidad los periodistas, “lo más complejo de ejercer el periodismo es obtener la información, conseguir una fuente que pueda dar información, que esté autorizado para hablar. Cada vez es más reducido los voceros que en este momento quieren hablar de un tema determinado”.
La periodista tachirense agregó que las pocas fuentes o voceros que en la actualidad pueden declarar o dar información a los diferentes medios tienden a ser precavidos, “el objetivo que tenemos con un tema difícilmente se puede conseguir, no todo el mundo quiere hablar de cifras ni de política. Para el periodista es cada vez más complejo acceder a la información”.
Las fuentes extraoficiales
Suárez también explicó que en muchos trabajos periodísticos, se tiene que recurrir a fuentes extraoficiales o no citar a los voceros, quienes se niegan a aparecer por temor a represalias.
“Cada vez se hace más pequeño el número de voceros que tenemos para acceder a ciertos temas, va a seguir siendo difícil. Si queremos acceder a datos oficiales en estos momentos están más restringida la información, y los voceros que se atrevían a hablar del tema ya lo hacen con tanto cuidado que ya no pueden dar datos precisos”.
Finalizó resaltando que, actualmente los periodistas procuran buscar otras estrategias para poder obtener información certera y confiable, “es muy complejo, pero esto no significa que dejemos de informar”.

La frontera como territorio en disputa de información
La frontera entre Colombia y el estado Táchira ha sido históricamente una región de tensiones. Su geografía la convierten en un territorio propenso al tránsito de contrabando, migración y, en las últimas décadas, un espacio estratégico para los grupos armados irregulares. Sin embargo, en medio de esta compleja dinámica, la población no solo enfrenta la violencia, sino también una disputa menos visible: la dificultad por la información.
En un país como Venezuela, donde la censura y la desinformación han sido utilizadas como herramientas de control político, la situación se agrava en los espacios fronterizos. En Táchira, el control del espectro radioeléctrico se ha vuelto un campo de batalla en el que el gobierno parece haber abdicado, permitiendo la entrada de emisoras ilegales operadas por guerrillas colombianas.
Sin embargo, otro de los escenarios visibles en el ámbito comunicacional en las localidades fronterizas, es la preferencia por medios colombianos, en muchos hogares de San Antonio y de Ureña se ven, leen y escuchan medios de comunicación del vecino país, la razón principal expuesta por las personas consultadas, es la ausencia de censura, la claridad de información y la amplitud de contenido en dichos medios.
La penetración del espectro radioeléctrico
FundaRedes, organización dedicada a la defensa de los derechos humanos en zonas fronterizas, ha denunciado de manera sistemática la injerencia de grupos armados irregulares en el espectro radioeléctrico venezolano. La organización ha alertado desde hace varios el peligro que representa la operación de emisoras controladas por la guerrilla colombiana, quienes no solo utilizan las ondas radiales para difundir su ideología, sino que también las emplean como herramientas de adoctrinamiento y captación de menores.
El director de FundaRedes, Javier Tarazona, en el año 2018 denunció que estas emisoras forman parte de una estrategia bien calculada para dominar el discurso en las zonas bajo su influencia. “Estos grupos no solo buscan el control físico, sino también el control informativo. Usan las ondas de radio para promover el adoctrinamiento y la ideologización, además de reclutar a niños y adolescentes”.
Lo más preocupante es que mientras estas emisoras se escuchan en algunas frecuencias en varios municipios del estado, las voces de los medios comunitarios y privados han ido censuradas por Conatel. En lo que va de 2024 más de 400 medios de comunicación han cerrado en Venezuela en las últimas dos décadas, esta medida un claro patrón de opacidad, lo que ha sido denunciado como un atentado contra la libertad de expresión.
Los merideños prefieren a través de redes sociales
La TV Calle preguntó a varios ciudadanos que medios de comunicación o difusores de información leen más, a lo que en un 89% respondió que se informan a través de un usuario de Instagram de noticias diarias.
¿Por qué un usuario tiene tanta credibilidad en la población? Esta pregunta no fue fácil de responder. La mayoría de los ciudadanos consultados aseguran que, al no tener cara visible, publican “noticias sin tabú o miedo a la persecución del gobierno”.
Este elemento hace que las redes sociales, sobre todo X e Instagram, tomen un rol fundamental para la difusión de información. Pues son los canales de más fácil acceso y rapidez.
Entre los medios de comunicación tradicionales, los merideños consumen más radio durante el día (39%). Exponen que mientras van en el transporte, público o privado, escuchan las transmisiones de las diferentes radios de la ciudad. En segundo lugar, como un 33%, los ciudadanos consumen información a través de los medios digitales. Entre los nombrados se destacan: Caraota Digital, Tal Cual, La Patilla, El Pitazo, Efecto Cocuyo, Panorama, Crónica Uno, entre otros.
¿Qué tipo de noticias interesan más?
La TV Calle también preguntó qué tipo de noticias lee más los ciudadanos encuestados. En un 56%, las noticias nacionales y política son las más buscadas. Indican que, ante la situación del país, es necesario mantenerse informado.
“En mi caso personal, leo en un 90% noticias políticas, nacionales o internacionales. Siento que es la única manera de estar enterado de lo que ocurre a diario en Venezuela. Y también te permiten analizar la situación”, comenta Cristian Rodríguez, estudiante de la Universidad de Los Andes.
También se lee noticias de deportes, farándula y curiosidades, como parte del entretenimiento que una persona debe tener.
Finalmente, La TV Calle preguntó: Del 1 al 10 cuán importante es leer noticias. El 76% de los encuestados respondió que 10. Mientras que el 12% indicó que entre 5 y 8. Solo el 12% restante respondió que entre 1 y 3.
Organizaciones como Redes Ayuda han advertido sobre los peligros que enfrentan los periodistas en Venezuela, especialmente en regiones donde el acceso a la información es limitado. En su documental “Resiliencia Digital en Tiempos de Apagones”, la ONG destaca cómo la falta de electricidad y el acceso restringido a internet han afectado gravemente la capacidad de los periodistas para informar. Además, el documental subraya la importancia de formar a los comunicadores en el uso de herramientas digitales que les permitan continuar trabajando en un entorno hostil.
La falta de acceso a medios informativos genera un ambiente donde la información veraz escasea. Es un reflejo de la crisis informativa que atraviesa todo el país. Desde el cierre de medios independientes hasta la persecución de periodistas, el control sobre el flujo de información ha sido una constante en la política de comunicación del gobierno de Nicolás Maduro.


