Ante los constantes apagones, el uso de tecnología obsoleta, la falta de inversión y las decisiones subóptimas de administraciones pasadas, el sistema de semaforización de la ciudad de Mérida presenta un grave deterioro que figura entre las causas del incremento de accidentes de tránsito en la entidad.
Francisco Ridelis, dirigente político y social del estado Mérida, denunció ante La TV Calle el repunte de los accidentes viales, fenómeno considerado por diversos expertos como un problema de salud pública regional. Para el vocero, la inoperatividad de la red de semáforos constituye un factor determinante en esta contingencia.
“Es necesario que nosotros retomemos la descentralización y desconcentración de estos servicios”, indicó el dirigente, al argumentar la urgencia de implementar sistemas alternativos de energía que garanticen el funcionamiento ininterrumpido de los dispositivos de control vial y el alumbrado público en las principales avenidas del municipio.
Entre sus propuestas, Ridelis planteó la construcción de “mini plantas hidroeléctricas” o granjas fotovoltaicas para abastecer de energía a sectores estratégicos de la entidad. “En Mérida tenemos muchos ríos caudalosos y afluentes, por lo que esas mini plantas hidroeléctricas podrían ayudar a desconectar a sectores de Mérida del sistema centralizado”, explicó.
Asimismo, enfatizó que la recuperación inmediata de la red vial depende de que el Estado venezolano autorice la participación de la empresa privada en la gestión de los servicios públicos, medida que beneficiaría a una población afectada por cortes eléctricos que se extienden hasta por 12 horas diarias.
“A la empresa privada habría que garantizar que no van a ser expropiadas sus inversiones. Por eso hay que hacer una reforma a la normativa que rige la materia, para que nosotros podamos tener un sistema descentralizado, desconcentrado e independiente”, afirmó.
Otros factores en la crisis de semaforización
Ridelis destacó que la crisis del sistema eléctrico no es el único factor que mantiene fuera de servicio o con un funcionamiento intermitente a gran parte de los semáforos de la ciudad, sino también la prolongada falta de inversión y la ausencia de renovación tecnológica. Aseguró que la infraestructura vial activa en la capital andina es sumamente antigua y superó su vida útil hace aproximadamente una década.
Aunado a esto, señaló que los semáforos incorporados durante la gestión municipal del período 2021-2025 correspondieron a equipos de segunda mano. “Eran usados. No tenían las condiciones ni características de un semáforo nuevo. Fueron instalados fuera de norma”, dijo.
Impacto de la crisis eléctrica
Respecto al colapso energético, el vocero recordó que desde la emisión del decreto de emergencia nacional promulgado por Hugo Chávez en el año 2010, la región andina padece una realidad compleja reflejada en prolongadas suspensiones del servicio.
“En nuestra ciudad capital, la situación es realmente dramática. Con varios cortes al día que varían entre las 4 y 5 horas. El ejecutivo nacional y los gobiernos regionales no han hecho absolutamente nada sobre la crisis eléctrica, y eso lo sabemos todos los merideños”, concluyó el dirigente.





