La compleja situación que atraviesa el servicio eléctrico en el municipio Torres ha llevado a la ciudadanía a alzar su voz en la búsqueda de respuestas institucionales, tras semanas de severas interrupciones, con racionamientos prolongados que superan las seis y siete horas diarias, acompañados de constantes fluctuaciones de voltaje, habitantes, comerciantes y fuerzas productivas locales protagonizaron una contundente protesta pacífica el pasado viernes 25 de septiembre de 2026, la cual se concentró frente a las instalaciones de Corpoelec y se extendió hacia la entrada de la carretera Centro Occidental.
Este colapso en los servicios básicos impacta de forma directa la calidad de vida, la seguridad ciudadana, el sistema de semaforización, el bombeo de agua potable y la paralización del comercio y la industria local, como respuesta a las acciones de calle, una comisión organizadora de la manifestación sostuvo una mesa de diálogo institucional con el Prefecto del Municipio, Ronald Sánchez, y representantes de la Gerencia de Corpoelec en la jurisdicción.
Durante el encuentro, se hizo entrega formal de un documento dirigido a las autoridades nacionales para exigir el paso de la improvisación a la planificación, solicitando la ejecución urgente de un cronograma de administración de cargas transparente.
Inquietudes de los habitantes
No obstante, los acuerdos derivados de esta mediación han generado profundas inquietudes en la colectividad, en el marco de las gestiones, se indicó que un grupo específico de comunidades entre las que figuran Torrellas, Campanero, El Yabal, La Represa, Litoarena, Egidio Montesino, Carorita, La Romana, Alirio Díaz y Paso Real, contaría con un régimen de energía eléctrica permanente, quedando exentos de los cortes.
Dicha disposición desató malestar inmediato entre los habitantes de los sectores excluidos, quienes cuestionan los criterios de la medida, la comunidad afectada señala que la crisis eléctrica golpea a todo el municipio por igual y argumenta que la solución no puede fragmentar a la población ni trasladar el peso del problema a otras zonas, exigiendo que el cese del racionamiento sea equitativo y general para todos los caroreños.





