El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) solicitó esclarecer las circunstancias de la muerte de Santiago Elvis, un privado de libertad que falleció en el Hospital Universitario de Maracaibo, estado Zulia, luego de ser trasladado desde el Centro de Formación Hombre Nuevo Dr. Francisco Delgado, conocido anteriormente como la cárcel de El Marite.
De acuerdo con la información divulgada por la organización, el recluso presentó insuficiencia respiratoria y habría padecido tuberculosis, aunque el OVP se refirió a esta última condición como una presunción y pidió determinar oficialmente la causa del fallecimiento.
La organización también reclamó que se establezca qué atención médica recibió Santiago Elvis antes de su hospitalización y si existieron demoras en el diagnóstico o en el tratamiento.
OVP alerta sobre hacinamiento y riesgos sanitarios
El caso ocurre, según el observatorio, en un centro penitenciario que mantiene una población superior a su capacidad instalada.
El OVP indicó que más de 1.000 personas permanecen recluidas en una infraestructura diseñada para 650, lo que representa una ocupación superior al 153 % de su capacidad.
La organización sostuvo que el hacinamiento, las dificultades para acceder oportunamente a atención médica y las condiciones de reclusión pueden agravar enfermedades preexistentes. En el caso de patologías infectocontagiosas, advirtió que el riesgo puede extenderse a otros integrantes de la población penitenciaria.
Ante este escenario, el observatorio pidió a las autoridades realizar una evaluación médica de las personas recluidas en el centro y adoptar medidas de prevención ante la posible presencia de enfermedades transmisibles.
“Una enfermedad tratable no puede convertirse en una sentencia de muerte dentro de una cárcel”, expresó la organización.
Piden determinar si hubo retrasos en la atención
Además de establecer la causa médica del fallecimiento, el OVP pidió precisar si Santiago Elvis recibió diagnóstico y tratamiento de manera oportuna antes de ser trasladado al Hospital Universitario de Maracaibo.
El planteamiento se suma a las advertencias que la organización ha realizado sobre las condiciones sanitarias en los centros penitenciarios venezolanos y las dificultades que, según sus registros, enfrentan algunas personas privadas de libertad para recibir atención especializada.





