El pasado 17 de septiembre, militantes del partido político Primero Justicia protestaron en la ciudad de Mérida para visibilizar y rechazar los prolongados apagones que se extienden entre 8 y 12 horas diarias en la entidad.
Jhericob Araujo, secretario juvenil de la organización en el municipio Libertador, indicó que las familias merideñas deben afrontar la suspensión del servicio en dos o tres bloques diarios que varían entre 4 y 5 horas cada uno. Explicó que este severo déficit energético impide el desarrollo normal de las actividades laborales, educativas y comerciales de la ciudadanía.
Aunado a esto, el dirigente juvenil señaló que la falta de energía eléctrica genera la interrupción inmediata de las telecomunicaciones y la conectividad a internet, incrementa la percepción de inseguridad en las calles durante las horas nocturnas y paraliza la actividad productiva local.
«Es insostenible esta situación. No sabemos a qué hora nos van a cortar la electricidad, en qué zona, ni cuántas horas. Vivimos con la incertidumbre de cuándo tendremos luz», denunció el vocero.
Denunciarán las afectaciones ante la Defensoría del Pueblo
Por su parte, Freddy Ríos, integrante de la tolda política, indicó que la secretaría de Derechos Humanos de Primero Justicia mantiene un monitoreo permanente sobre la crisis eléctrica a nivel regional y nacional.
En este sentido, informó que se encuentran sistematizando los cortes eléctricos por sectores, tiempo de duración e impacto socioeconómico, con especial énfasis en la vulnerabilidad que sufren los grupos de atención prioritaria, como niños y adultos mayores.
Dicho informe será presentado formalmente ante la Defensoría del Pueblo para exigir la garantía de los derechos constitucionales, así como una respuesta oportuna y transparente por parte del Estado venezolano ante la contingencia que afecta la calidad de vida en la región andina.
«Le solicitamos a las autoridades pertinentes que deben buscar las soluciones que den respuesta a las necesidades de los venezolanos. No es posible que durante tantos años sigamos persistiendo con la crisis eléctrica nacional», concluyó Ríos.





