La salida de servicio de una de las unidades de mayor potencia de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Guri, redujo la capacidad de generación del sistema eléctrico nacional en momentos en que ciudadanos de distintas regiones del país continúan reportando interrupciones prolongadas del servicio.
La unidad 17 de la Casa de Máquinas 2 de Guri, con capacidad para generar 770 megavatios (MW), sufrió un paro de emergencia mecánico el pasado 29 de agosto, de acuerdo con reportes técnicos de la estatal eléctrica citados por medios nacionales.
El incidente habría sido provocado por el desprendimiento parcial del anillo de desgaste inferior fijo del rodete. Según información difundida a partir de reportes manejados por el ingeniero y especialista eléctrico José Aguilar, la rehabilitación de la unidad podría requerir un período prolongado debido a la necesidad de fabricar e instalar un nuevo rodete y determinar otros posibles daños derivados de la falla.
“La unidad 17 estará fuera de servicio mucho tiempo. Rehabilitarla podría tardar al menos dos años porque se requiere construir un rodete nuevo para instalarlo y todavía no sabemos qué otros daños colaterales se registraron en la unidad productos del torque excesivo a los que fueron sometidos los componentes”, explicó el especialista.
Pérdida se extendería a Caruachi y Macagua
La salida de la unidad no implica únicamente dejar de generar los 770 MW correspondientes a la máquina.
Aguilar estima que las centrales de Caruachi y Macagua, ubicadas aguas abajo y dependientes del caudal turbinado en Guri, también enfrentan limitaciones que podrían representar alrededor de 430 MW adicionales.
Con ello, la pérdida conjunta de capacidad en las centrales del Bajo Caroní se ubicaría en al menos 1.200 MW, de acuerdo con las estimaciones citadas.
“En estos momentos perdemos la capacidad de mandar mayor cantidad de agua a esas centrales y por consiguiente las unidades deben trabajar limitadas”, indicó Aguilar.
El dato adquiere relevancia en medio de una brecha ya existente entre la demanda y la oferta eléctrica nacional. Según informes atribuidos al Ministerio de Energía Eléctrica, el pasado 10 de agosto la demanda llegó a 15.625 MW, mientras que la oferta disponible no superaba los 13.000 MW.
Informaciones publicadas sobre el caso también señalan que las autoridades de Corpoelec habrían recibido advertencias meses antes sobre el deterioro de la unidad 17. Esa versión corresponde a reportes técnicos difundidos por especialistas y medios y no implica, por sí sola, una confirmación oficial sobre las causas de la falla.
DatAvenger documenta nuevas interrupciones en varias regiones
En paralelo, la plataforma ciudadana DatAvenger continuó registrando fallas eléctricas durante la tarde y noche del martes 15 de septiembre, después de un fuerte bajón de tensión reportado en distintas zonas del país.
Los datos corresponden a reportes voluntarios realizados por ciudadanos, por lo que no constituyen un registro oficial ni representan la totalidad de las interrupciones ocurridas en Venezuela.
Entre los casos documentados se encontraba el municipio Francisco Linares Alcántara, estado Aragua, donde ciudadanos reportaban falta de servicio desde las 6:30 de la tarde del 14 de septiembre. Al momento de la consulta, la interrupción acumulaba aproximadamente un día y una hora y contaba con cuatro confirmaciones ciudadanas.
En Campo Elías, Mérida, la urbanización San Rafael permanecía sin electricidad desde las 3:30 de la madrugada del lunes, con una duración acumulada de 16 horas y 39 minutos.
También se registró una interrupción en Coche, Caracas, específicamente en la calle Zea, sector Farmatodo, donde el reporte permanecía abierto desde las 11:11 de la mañana y acumulaba 8 horas y 53 minutos, con tres confirmaciones.
DatAvenger recibió además nuevos reportes durante la noche en San Diego, Carabobo; San Cristóbal y Cárdenas, Táchira; Los Salias, Miranda; Antonio José de Sucre, Barinas; Libertador, Mérida; y Colón, Zulia.





