La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) advirtió que una eventual dolarización plena de la economía venezolana podría contribuir a contener la inflación y reducir algunos riesgos cambiarios, pero no resolvería por sí sola los desequilibrios fiscales ni las fallas institucionales que han marcado el desempeño económico del país.
En un comunicado, la institución evaluó los efectos que tendría sustituir formalmente el bolívar por el dólar estadounidense como moneda nacional y alertó sobre los costos que implicaría abandonar herramientas de política monetaria y cambiaria.
Según la ANCE, avanzar hacia una dolarización total requeriría condiciones macroeconómicas e institucionales que actualmente no están plenamente consolidadas.
Dólar ya tiene un peso importante en la economía
La Academia recordó que el uso del dólar se ha extendido de facto desde hace varios años debido a la pérdida de valor del bolívar y a la necesidad de empresas y ciudadanos de proteger sus activos y realizar transacciones con una moneda más estable.
De acuerdo con la institución, esta dolarización informal se consolidó desde 2018 y “ha distorsionado y reconfigurado el funcionamiento de los mercados locales”.
Una dolarización plena y formal, sin embargo, tendría implicaciones mucho mayores. La propuesta supondría retirar al bolívar como moneda nacional y eliminar la capacidad de emisión monetaria del Banco Central de Venezuela (BCV).
La ANCE reconoce que entre los posibles beneficios se encuentran la reducción del riesgo cambiario, una mayor previsibilidad para las empresas, una eventual disminución de las tasas de interés y una recuperación parcial de la confianza en el sistema bancario.
También señala que el uso oficial de una moneda estable podría contribuir a contener la inflación.
Pérdida de herramientas para enfrentar futuras crisis
Pese a esos posibles beneficios, la organización advierte que la dolarización limitaría la capacidad de las autoridades para responder ante choques económicos.
La institución sostiene que Venezuela perdería instrumentos de política monetaria y cambiaria que pueden resultar necesarios ante futuras crisis internas o externas.
La ANCE también vincula la situación monetaria del país con problemas estructurales acumulados durante años, entre ellos el deterioro institucional, la caída del modelo rentista petrolero y el financiamiento monetario de los déficits fiscales.
Según su análisis, estos factores contribuyeron a un prolongado proceso inflacionario que debilitó las funciones tradicionales del bolívar como reserva de valor, unidad de cuenta y medio de pago.



