Apenas 7% de los pacientes oncológicos en Venezuela tiene acceso a nuevas tecnologías y tratamientos contra el cáncer, según advirtió Augusto Pereira, presidente de la Sociedad Venezolana de Oncología.
El especialista explicó que los avances científicos han permitido desarrollar tratamientos cada vez más personalizados, pero sus elevados costos continúan limitando el acceso para buena parte de los pacientes en el país.
Pereira señaló que la oncología moderna avanza hacia terapias basadas en estudios moleculares especializados, necesarios para identificar tratamientos más adecuados de acuerdo con las características de cada paciente y del tipo de cáncer.
Sin embargo, indicó que buena parte de estos análisis todavía debe realizarse fuera de Venezuela.
“La mayoría no se pueden hacer en Venezuela. Tienen que hacerse a través de laboratorios o instituciones que procesan esas muestras fuera”, explicó.
Medicamentos de alto costo no están disponibles de forma regular
El presidente de la Sociedad Venezolana de Oncología aclaró que en el país sí existen distintas tecnologías y medicamentos empleados en el tratamiento del cáncer, pero advirtió que los fármacos de alto costo no están disponibles de manera regular a través del Seguro Social o de las farmacias destinadas a este tipo de tratamientos.
Pese a esas limitaciones, sostuvo que buena parte de las terapias convencionales de quimioterapia todavía puede conseguirse, lo que permite que un número importante de pacientes reciba atención en hospitales públicos.
El problema, según explicó, aparece con mayor fuerza cuando el paciente necesita tratamientos de última generación, estudios moleculares o medicamentos específicos que no forman parte de la disponibilidad habitual del sistema público.
Pereira destacó que la oncología internacional se dirige cada vez más hacia esquemas personalizados, en los que el diagnóstico molecular permite identificar con mayor precisión qué tratamiento puede ofrecer mejores resultados para cada caso.
Esta modalidad requiere pruebas especializadas y medicamentos cuyo costo puede ser considerablemente más alto que el de las terapias convencionales.
La combinación entre precios elevados, necesidad de procesar estudios fuera del país y disponibilidad irregular de algunos fármacos explica, según el especialista, por qué el acceso a nuevas terapias continúa siendo reducido en Venezuela.





