El sector comercial y de emprendimiento del municipio Torres, en el estado Lara, atraviesa un panorama crítico debido a la agudización de las fallas en el servicio eléctrico, lo que en su momento representaba un esquema de interrupciones moderadas, hoy se traduce en suspensiones arbitrarias que rondan entre las seis y siete horas diarias, afectando de manera directa la estabilidad económica de decenas de pequeños negocios locales.
Organizaciones de contraloría social y monitoreo ciudadano, como el movimiento Activos por la Luz y el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP), han documentado de forma sostenida la vulnerabilidad y el colapso progresivo de los sistemas de distribución eléctrica en el estado Lara.
Estas organizaciones advierten que la ausencia total de un cronograma oficial de racionamiento incrementa la incertidumbre y vulnera el derecho a la operatividad comercial.
Perdidas diarias en los comercios
Para los pequeños empresarios y trabajadores independientes de Carora, la falta de electricidad se ha convertido en una barrera insalubre para la productividad. Sectores como el de la belleza, la gastronomía y el comercio al detal resienten pérdidas diarias irreparables y daños en equipos de trabajo.
Al respecto, María, estilista de la localidad, relató el impacto directo que sufren en su día a día:
«Cada vez es más complicado trabajar. Dependemos al ciento por ciento de la electricidad para operar y, cuando se va la luz de la nada por seis o siete horas, se paraliza absolutamente todo. Al final del día, esto afecta lo que producimos diariamente y nos golpea fuertemente el bolsillo», expresó con preocupación para La TV Calle.
Ante este escenario, los gremios de emprendedores y afectados hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que estabilicen el servicio y publiquen un cronograma transparente, advirtiendo que la continuidad de la economía local corre un riesgo inminente.



