La familia de la presa política Maurelys Vílchez, denunció un grave deterioro de su estado de salud después de 21 meses de reclusión y alertó sobre la falta de atención médica especializada.
Mayrem Vílchez, hermana de la detenida, aseguró que Maurelys enfrenta problemas renales complejos, deshidratación y una alimentación deficiente, condiciones que, según afirmó, ponen en riesgo su vida.
La mujer explicó que Maurelys vive con un solo riñón y que, durante casi dos años de privación de libertad, no habría sido evaluada por un especialista en nefrología.
La situación se habría agravado el pasado 14 de agosto, cuando presentó una emergencia médica que, de acuerdo con el testimonio familiar, la dejó en estado catatónico.
Familia exige atención médica especializada
Mayrem Vílchez denunció que, pese a la gravedad del episodio, las autoridades penitenciarias no habrían garantizado hasta el momento un diagnóstico ni un tratamiento adecuado.
Según la información difundida, la familia también ha denunciado dificultades para mantener comunicación regular con Maurelys y cuestiona las condiciones de alimentación y asistencia sanitaria dentro del centro de reclusión.




