El estado Lara se mantiene bajo una alarmante alerta roja debido al incremento sostenido de la siniestralidad en sus carreteras, un flagelo que hoy en día supera en letalidad a la criminalidad tradicional y posiciona a la región entre las más vulnerables del territorio nacional.
De acuerdo con los reportes analíticos del Observatorio de Seguridad Vial (OSV) y boletines del Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT), las principales arterias viales larenses, con especial incidencia en los municipios Iribarren, Palavecino y Torres, concentran un volumen crítico de colisiones.
Más de 50% de muertes violentas
Los datos demuestran que más del 57 % de las muertes violentas reportadas en la entidad están directamente asociadas a incidentes en el asfalto, un fenómeno que golpea severamente a la población económicamente activa.
Las estadísticas recopiladas por las organizaciones de seguridad señalan que las motocicletas protagonizan más de la mitad de estos trágicos sucesos, el exceso de velocidad, que encabeza las causas con más del 60 % de incidencia según los informes del OSV, sumado a la imprudencia y la falta de señalización adecuada, configuran el escenario de riesgo diario que enfrentan los conductores larenses.
Ante esta crisis de movilidad, expertos en prevención vial y representantes de la sociedad civil exigen correctivos estructurales inmediatos:
«La falta de fiscalización constante y la ausencia de una cultura preventiva sólida están destruyendo a familias enteras en el estado Lara, es urgente articular campañas permanentes de educación vial y endurecer los controles institucionales en toda las autopistas», enfatizó para La TV Calle Roberto Jiménez vocero del municipio Torres.
Organismos de rescate y salud pública en la región reiteran un llamado imperativo a la ciudadanía para adoptar la prudencia como norma de vida, recordando que frenar esta epidemia silenciosa requiere tanto de la acción del Estado como de la conciencia individual al volante.





