La Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015 informó sobre el inicio de las conversaciones presenciales entre su delegación y representantes del Gobierno, en un proceso que busca establecer una agenda de trabajo y avanzar en distintos asuntos relacionados con la situación del país.
De acuerdo con un comunicado difundido por la instancia parlamentaria, la primera reunión permitió instalar la plenaria, acordar la metodología de trabajo, definir los ciclos de reuniones y ratificar los temas que serán abordados durante el proceso.
La delegación señaló que el primer ciclo de trabajo permanecerá en sesión permanente hasta el miércoles 12 de agosto, fecha en la que se evaluará la continuidad de las conversaciones.
Entre los principios acordados por las partes figuran el respeto a la soberanía nacional, la negociación de buena fe, la búsqueda de beneficios para Venezuela, una solución política, pacífica, democrática y constitucional, así como el reconocimiento y respeto recíproco entre los participantes.
El documento también establece como parte de los compromisos el trato paritario en la mesa, el cumplimiento verificable de los acuerdos y la protección de los derechos humanos y de los derechos políticos de todas las fuerzas.
Estados Unidos respalda las conversaciones en Caracas
El inicio de la mesa de diálogo también recibió el respaldo del Gobierno de Estados Unidos. A través de la Oficina del Portavoz del Departamento de Estado, Washington manifestó su satisfacción por la llegada a Caracas de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, encabezada por Dinorah Figuera, para participar en las conversaciones presenciales.
“Estados Unidos acoge con satisfacción la llegada a Caracas de la delegación de la Asamblea Nacional de Venezuela de 2015, encabezada por Dinorah Figuera, para el inicio de las conversaciones presenciales con el gobierno interino venezolano”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
Washington calificó estas conversaciones directas como una “oportunidad única” y destacó entre sus objetivos la atención de las necesidades urgentes de las personas afectadas por los terremotos del 24 de junio y la ampliación de las libertades políticas.
El Departamento de Estado también afirmó que Estados Unidos mantiene su compromiso de respaldar un proceso liderado por venezolanos, al que atribuye un papel dentro del plan de tres fases del presidente estadounidense para avanzar hacia la estabilización, la recuperación económica, la reconciliación política y una transición pacífica.
“Instamos a todas las partes interesadas a respaldar este esfuerzo con el fin de lograr resultados tangibles para los venezolanos”, concluyó el pronunciamiento estadounidense.




