El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) exigió la evacuación de las mujeres privadas de libertad recluidas en el retén de Caraballeda, estado La Guaira, al denunciar que permanecen en condiciones que calificó como incompatibles con los estándares nacionales e internacionales de reclusión, más de un mes después de los terremotos registrados.
Según la organización, el centro de detención preventiva sufrió daños estructurales durante el sismo, entre ellos el colapso de parte de su pared trasera, además de presentar fallas en servicios esenciales como electricidad y suministro de agua.
OVP denuncia deterioro de las condiciones tras el terremoto
De acuerdo con el informe difundido por el OVP, el movimiento telúrico obligó a evacuar a las mujeres recluidas hacia las afueras del recinto. La organización sostuvo que la respuesta inicial estuvo limitada debido a la falta de personal y a las dificultades para acceder a la zona afectada.
Asimismo, señaló que la situación se complicó durante la noche siguiente, cuando una alerta de tsunami generó momentos de incertidumbre entre funcionarios y personas privadas de libertad.
Posteriormente, hombres y mujeres fueron trasladados a la sede policial de Macuto. Sin embargo, el OVP indicó que, apenas una semana después, más de 25 mujeres fueron retornadas al retén de Caraballeda, pese a que, según afirmó, el recinto continuaba con daños estructurales y sin condiciones adecuadas de funcionamiento.
Denuncian falta de agua potable y condiciones precarias
La organización aseguró que durante una inspección realizada después del terremoto encontró a decenas de mujeres recluidas en condiciones precarias, sin acceso regular a agua potable y dependiendo de los alimentos que algunas recibían de sus familiares.
Aunque el suministro de agua comenzó a restablecerse varias semanas después de la emergencia, las internas manifestaron, de acuerdo con el OVP, que el líquido presenta altos niveles de turbidez y no sería apto para el consumo.
El observatorio también cuestionó que únicamente las mujeres fueran trasladadas nuevamente al Retén de Caraballeda, mientras que los hombres permanecieron en otra sede policial que, según indicó, ofrece mejores condiciones de seguridad.
Organización invoca estándares nacionales e internacionales
El OVP sostuvo que mantener a las mujeres privadas de libertad en un establecimiento afectado por los terremotos y con deficiencias en servicios básicos representa una presunta vulneración de sus derechos humanos.
En ese sentido, afirmó que la situación contravendría disposiciones contempladas en el artículo 46 de la Constitución, así como en las Reglas Mandela y las Reglas de Bangkok, instrumentos internacionales relacionados con el tratamiento de las personas privadas de libertad.





