Tras la tragedia por los terremotos del pasado 24 de junio, continúa la incertidumbre en torno a la situación de los venezolanos deportados desde Estados Unidos.
Familiares y organizaciones continúan denunciando que parte de estas personas permanecen desaparecidas y que otras habrían fallecido, mientras persisten interrogantes sobre las decisiones adoptadas respecto a su alojamiento antes del desastre.
Hasta el momento, las autoridades no han informado cuántos de los deportados fallecieron, cuántos sobrevivieron o cuál es el estado de quienes permanecían en el lugar al momento del colapso de la edificación donde se encontraban.




