Amnistía Internacional hizo un llamado a que la respuesta frente a los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio esté guiada por los principios del derecho internacional de los derechos humanos y las normas humanitarias, al advertir que la emergencia podría profundizar una crisis que, según la organización, afecta al país desde hace más de una década.
En un comunicado, la organización expresó su solidaridad con las personas afectadas por los sismos y pidió tanto a las autoridades venezolanas como a la comunidad internacional redoblar los esfuerzos para brindar asistencia humanitaria oportuna a las comunidades impactadas.
“Expresamos nuestra solidaridad con todas las personas afectadas directa o indirectamente por este desastre, que ahora corre el riesgo de agravar aún más una crisis de derechos humanos y una emergencia humanitaria ya severas y prolongadas”, afirmó la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard.
Piden mayor transparencia e información pública
Amnistía Internacional manifestó preocupación por la información disponible sobre los efectos de los terremotos y exhortó a las autoridades venezolanas a divulgar datos oportunos, periódicos y verificables sobre la magnitud de la emergencia.
La organización solicitó que se informe de manera clara sobre el número de personas fallecidas, heridas y desaparecidas, así como sobre las labores de búsqueda, rescate, asistencia humanitaria y los mecanismos de atención para la población afectada.
Asimismo, recordó que durante una emergencia resulta fundamental garantizar el derecho de la ciudadanía a acceder a información confiable para proteger la vida y facilitar la toma de decisiones.




