
Familiares de presos políticos mantienen un campamento en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos en Caracas para solicitar el respaldo de la representación diplomática estadounidense y pedir que sirva como mediadora en favor de la libertad de sus seres queridos.
Durante una entrevista concedida a La TV Calle, Gabriela Álvarez, una de las voceras de la vigilia, explicó que la protesta surge luego de cinco meses de anuncios sobre nuevas liberaciones que, según afirmó, no se han traducido en resultados para la mayoría de las familias.
“Nos hemos cansado de las promesas incumplidas. Nos cansamos de las mentiras del gobierno y de que estén jugando con la libertad de nuestros familiares”, expresó.
Álvarez señaló que el campamento reúne familiares de distintos casos de presos políticos, entre ellos personas vinculadas a los casos conocidos como “Los Gedeones”, trabajadores de PDVSA, militares y el camarógrafo Ramón Centeno, además de otros detenidos por motivos políticos.
La representante explicó que la decisión de trasladar la protesta hacia la Embajada de Estados Unidos fue tomada después del anuncio oficial sobre el cierre de El Helicoide, que finalmente consistió en el traslado de los detenidos a otros centros de reclusión.
“Así como le mintieron a Marco Rubio diciendo que El Helicoide estaba cerrado cuando realmente fue un traslado, pensamos cuántas otras cosas le habrán dicho sobre un tema tan sensible como el de los presos políticos”, afirmó.
Según relató, lo que inicialmente sería una vigilia realizada el domingo terminó convirtiéndose en una permanencia continua en el lugar, debido a la necesidad de mantener visible la exigencia de libertad para los detenidos.
Álvarez aseguró que las familias consideran haber agotado las distintas instancias nacionales para solicitar respuestas y por ello decidieron acudir a la representación diplomática estadounidense en busca de apoyo.
Hasta el momento, indicó, ningún integrante del cuerpo diplomático de la embajada se ha acercado a conversar con los manifestantes. Explicó que únicamente personal de seguridad ha mantenido contacto con el campamento, registrando algunas de las actividades que realizan.
“Parece que nos dicen: sigan adelante, no se rindan. Eso también nos da un poco de esperanza para seguir aquí, porque sabemos que están viendo lo que ocurre en Venezuela”, señaló.
Los familiares permanecen en el lugar con la expectativa de ser recibidos por representantes de la misión diplomática estadounidense y reiteran su llamado para que continúen las gestiones que permitan la libertad de quienes permanecen detenidos por motivos políticos.

