Un grupo de familiares de presos políticos venezolanos instaló un campamento en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos, en el sector Valle Arriba de Caracas, como medida de protesta pacífica para exigir la liberación de sus seres queridos y solicitar una respuesta concreta de las autoridades sobre los casos que permanecen sin resolución.
La acción fue impulsada por familiares de detenidos que aseguran haber mantenido más de cinco meses de vigilia y gestiones continuas sin obtener resultados efectivos. Los manifestantes buscan ser recibidos por el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, a quien esperan plantear la situación de los privados de libertad que continúan recluidos por motivos políticos.
Más de 150 días esperando liberaciones
Mayra Morales, hermana de Ricardo Fonseca, detenido en el Fuerte Guaicaipuro, afirmó que las familias acumulan más de 150 días esperando el cumplimiento de anuncios relacionados con excarcelaciones. Según los manifestantes, las liberaciones prometidas en los últimos meses se han producido de manera limitada, mientras centenares de personas continúan privadas de libertad.
Las familias sostienen que la incertidumbre se ha incrementado tras los recientes traslados de detenidos desde distintos centros de reclusión, situación que ha dificultado el contacto con sus allegados y el seguimiento de sus condiciones de reclusión.
Cuestionan los traslados tras el anuncio sobre El Helicoide
Uno de los principales reclamos de los manifestantes está relacionado con los movimientos de presos políticos realizados después de que se anunciara el supuesto cierre de El Helicoide. Familiares y organizaciones de derechos humanos denuncian que, lejos de representar una solución, los traslados dispersaron a los detenidos en diferentes centros penitenciarios del país.
Durante la protesta, varios familiares expresaron que la medida ha generado mayores dificultades para las visitas y la asistencia legal. Algunos voceros resumieron la situación señalando que “El Helicoide no fue cerrado, fue multiplicado”, en referencia a la reubicación de los detenidos hacia otros recintos penitenciarios.

