
La organización documentó durante 2025 situaciones relacionadas con violencia, salud, hacinamiento y condiciones de reclusión en distintos centros penitenciarios del país.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) presentó este 1 de junio su Informe Anual 2025, un documento que recoge la situación del sistema penitenciario venezolano y expone una serie de problemáticas que continúan afectando a las personas privadas de libertad en el país.
Bajo el título “En Venezuela es preferible estar muerto que vivir el horror tras las rejas”, la organización realizó un balance sobre las condiciones observadas durante el último año en cárceles, anexos femeninos y calabozos policiales.
El informe documenta episodios de violencia, fallecimientos de personas privadas de libertad, fugas, problemas de acceso a la salud y deficiencias estructurales en distintos centros de reclusión. Asimismo, aborda las condiciones particulares que enfrentan mujeres, adolescentes y personas pertenecientes a la comunidad LGBTQ+, sectores que suelen presentar mayores niveles de vulnerabilidad dentro del sistema penitenciario.
El OVP también dedica un capítulo a la situación de los calabozos policiales, espacios concebidos originalmente para detenciones temporales pero que, según la organización, continúan siendo utilizados para albergar personas durante períodos prolongados, generando problemas de hacinamiento y deterioro de las condiciones de vida.
Otro de los apartados del documento analiza la situación de las personas detenidas por razones políticas y las denuncias formuladas por familiares y organizaciones de derechos humanos sobre acceso a atención médica, régimen de visitas y condiciones de reclusión.
La organización reiteró la necesidad de implementar reformas profundas en el sistema penitenciario venezolano y adoptar medidas orientadas a garantizar condiciones compatibles con los estándares internacionales de derechos humanos.

