Este 24 de abril, los espacios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se llenaron de rimas con propósito. La actividad “Rap sin groserías por los Derechos Humanos” reunió a jóvenes, organizaciones sociales y movimientos estudiantiles en una jornada que apostó por el arte como vehículo de conciencia y exigibilidad.
La iniciativa, impulsada con participación de activistas y organizaciones como Voto Joven, buscó generar un punto de encuentro entre distintas expresiones sociales, promoviendo la defensa de los derechos humanos a través de dinámicas culturales como el freestyle.
Durante la actividad, Mariandreina Montilla, integrante de Voto Joven, destacó que el objetivo es “arropar a diversas organizaciones sociales, encontrarnos y promover la defensa de nuestros derechos humanos”, incorporando además mensajes de concientización y discusión sobre temas como la despenalización.
Montilla agradeció la participación de organizaciones aliadas y el respaldo del movimiento estudiantil, subrayando el papel de la universidad como espacio clave para la articulación social. En ese sentido, reconoció a la comunidad universitaria como un “pilar” en la promoción de derechos y en la construcción de país.
Sobre los próximos pasos, adelantó que la iniciativa busca expandirse a otras casas de estudio. Entre ellas, mencionó contactos iniciales con la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, como parte de un proceso progresivo de ocupación de nuevos espacios.
La jornada dejó en evidencia una apuesta clara: transformar el lenguaje, el arte y la cultura en herramientas de incidencia, en un contexto donde la juventud sigue buscando formas de expresarse, organizarse y defender sus derechos.




