El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció que al menos 10 periodistas y trabajadores de medios fueron víctimas de agresiones físicas, robos y hostigamiento. Los reportes indican que los funcionarios utilizaron sus escudos antimotines para golpear a los reporteros, además de rociarlos con gas pimienta a corta distancia para impedir el registro de los hechos.
Francisco Cáceres, corresponsal de La TV Calle, denunció desde el lugar de los hechos que hubo una «clara intención de impedir que grabáramos». Cáceres señaló que los uniformados actuaron de forma hostil e intimidatoria, obstaculizando activamente el acceso a la información.
Destrucción de equipos y robos
El balance de daños incluye la destrucción deliberada de herramientas de trabajo, tales como teléfonos móviles, micrófonos y lentes de visión. Asimismo, el SNTP documentó que varios comunicadores fueron despojados de sus pertenencias por los mismos efectivos policiales que debían garantizar el orden.
El SNTP exigió el cese inmediato de las agresiones y una investigación exhaustiva contra los funcionarios responsables, recordando que el Estado venezolano está obligado por ley a garantizar las condiciones para el ejercicio periodístico.




