El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó el martes 30 de septiembre que su gobierno analiza “muy seriamente” nuevas acciones contra los cárteles venezolanos de droga que, según él, ingresan al país por vía terrestre.
Después de confirmar la destrucción de varias embarcaciones en aguas del Caribe que presuntamente transportaban drogas desde Venezuela hacia territorio norteamericano, el mandatario señaló en un encuentro con generales y almirantes en la Base del Cuerpo de Marines en Quantico, Virginia, que las operaciones recientes en el Caribe apenas son el inicio.
«No tenemos ningún barco en el agua. No hay barcos, no hay barcos pesqueros. No hay nada. Así que atacamos varios barcos. Probablemente lo vio. Y desde que hicimos eso, no tenemos absolutamente ninguna droga entrando a nuestro país por vía marítima porque fue letal. Y ahora vamos a mirar a los cárteles. Vamos a observar muy seriamente a los cárteles que vienen por tierra», añadió.
Hasta el momento, Washington ha desplegado ocho buques de guerra y un submarino de propulsión nuclear en su operativo para combatir el narcotráfico. Según sus declaraciones, cada barco mata en promedio 25.000 personas por transportar fentanilo y otras drogas.
“Ni siquiera hemos empezado todavía. Si intentan envenenar a nuestra gente, los borraremos de la existencia”, afirmó,refiriéndose a las cuatro embarcaciones destruídas que han dejado un saldo de 17 muertos.
Rechazo de gobierno de Venezuela
El gobierno venezolano, sin embargo, ha rechazado estas operaciones y las califica como una “amenaza militar absolutamente ilegal”. Nicolás Maduro continúa rechazando categóricamente las acusaciones de narcotráfico de Washington, asegurando que forman parte de una “campaña de hostigamiento político”.
Por su parte, el canciller Yvan Gil denunció ante la Asamblea General de la ONU que las maniobras constituyen un riesgo directo para la estabilidad regional, mientras que la vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que Maduro firmó un decreto de “conmoción externa”, el cual otorga al Ejecutivo poderes especiales para actuar en defensa y seguridad nacional en caso de una incursión militar extranjera.
“Si Estados Unidos se llega a atrever a agredir a nuestra patria, el decreto permitirá que el presidente actúe de manera inmediata en todos los ámbitos militares y de seguridad”, destacó Rodríguez.




