Cúcuta, Colombia – Lo que debía ser una intervención médica de rutina se convirtió en una tragedia para la familia de Jaiyer Matheo Galván Contreras, un niño de apenas 20 meses que falleció tras ser sometido a una cirugía ambulatoria de frenillo lingual. Hasta la fecha, la causa oficial del fallecimiento sigue “en investigación”, según consta en el acta de defunción emitida por medicina legal.
Según relató Deisy Casadiego, abuela paterna del menor, el bebé ingresó a la clínica privada en Cúcuta el pasado 8 de septiembre a las 6:30 a.m. acompañado por su madre. A las 8:30 a.m. comenzó la intervención quirúrgica. Dos horas más tarde, aproximadamente a las 10:00 a.m., un enfermero notificó a la madre que Jaiyer había sufrido un paro respiratorio y que tenía pocas probabilidades de vida.
“Ella nos llamó desesperada para avisar lo que había pasado. Llegamos al centro de salud y vimos una ambulancia. Nunca nos informaron que era para trasladarlo a otro sitio”, contó Casadiego a La TV Calle.
La familia asegura que no recibieron información clara sobre el traslado del menor ni sobre su estado de salud. “Preguntábamos a dónde lo llevaban y no nos decían. No nos permitieron verlo. La mamá se subió a la ambulancia, pero la bajaron sin explicación”, agregó.
Un silencio que duele
Frente a la falta de respuestas, la abuela paterna decidió regresar a la clínica para exigir explicaciones. Allí habló directamente con el médico tratante, quien —según su testimonio— le informó que había hecho todo lo posible por salvar a Jaiyer, pero que el niño había fallecido durante el traslado.
“Nos dijeron que el paro respiratorio le dio en el camino”, señaló Casadiego. Sin embargo, la familia aún no ha recibido documentación clara ni una versión oficial coherente de los hechos.
Acta de defunción: “causa en investigación”
El cuerpo del niño fue entregado por medicina legal el 9 de septiembre a las 5:00 p.m., más de 24 horas después del ingreso a quirófano. La causa de muerte registrada oficialmente figura como “en investigación”, lo que ha incrementado la angustia e indignación de sus seres queridos.
La familia Galván Contreras ahora clama justicia, no solo por su hijo y nieto, sino para prevenir que otras familias enfrenten un caso similar.
“Queremos que se esclarezcan los hechos y nos digan la verdad. Era una cirugía ambulatoria. Que se haga justicia, porque este dolor no se lo deseamos a nadie”, concluyó la abuela entre lágrimas.





