Caracas, 3 de septiembre de 2025. A través de un conmovedor comunicado difundido en redes sociales, Marcos Velazco denunció la desaparición de su padre, Julio Velazco, ocurrida la madrugada del 2 de septiembre en Caracas.
“Con profundo dolor, hoy me toca escribir lo que ningún hijo debería tener que escribir jamás. Mi papá, Julio Velazco, está DESAPARECIDO desde ayer a las 12:00 de la madrugada. No sabemos dónde está, no tenemos información oficial y ninguna autoridad ha dado respuesta.”
Desde ese momento, no ha habido información oficial sobre su paradero ni condiciones de salud, y no se ha brindado respuesta institucional alguna. Su familia teme que estemos ante una nueva desaparición forzada, una práctica sistemáticamente denunciada por organismos de derechos humanos.
“Exijo que aparezca con vida y exijo su inmediata libertad”
Marcos Velazco, en su mensaje, resaltó que su padre es un hombre trabajador, honesto y comprometido con la causa de la libertad en Venezuela, y que no hay arrepentimiento por defender sus ideales.
“Mi padre es un hombre honesto y trabajador. Como su hijo, exijo saber dónde está, exijo que aparezca con vida y exijo su inmediata libertad.”
Este caso, lamentablemente, se suma a otros en el país, en los que el aislamiento, la opacidad y los traslados sin órdenes judiciales son constantes denunciados por defensores de derechos humanos.
La desaparición también es tortura
“Hoy su familia vive la angustia de no saber dónde está ni cómo está. Y eso también es tortura”, expresó Marcos, evidenciando el sufrimiento que implica la incertidumbre extendida.
El caso de Julio Velazco demanda atención urgente. Las autoridades venezolanas deben:
Informar oficialmente sobre su paradero Garantizar su integridad física y mental Facilitar el acceso de su familia y representación legal Garantizar su liberación si se trata de detención arbitraria
Asimismo, el llamado también va dirigido a organizaciones defensoras de derechos humanos, medios y organismos internacionales, para que acompañen este caso y exijan transparencia y justicia.
“En estas horas tan difíciles, Dios nos acompaña. Y con Él, también la verdad”, concluyó Marcos Velazco.




