Voces que exigen justicia frente a una práctica cada vez más sistemática en Venezuela
La desaparición forzada no es un hecho aislado. Es un crimen. Y en Venezuela, se ha convertido en política de Estado. Así lo denunció este 30 de agosto la organización Provea, al presentar un informe especial que documenta 23 casos entre septiembre de 2024 y mayo de 2025, en los que personas fueron detenidas arbitrariamente y posteriormente incomunicadas durante largos períodos, sin que sus familiares, abogados u organizaciones supieran su paradero o estado de salud.
“El repertorio represivo estatal se ha sofisticado. Las desapariciones forzadas ahora acompañan la escalada del terrorismo de Estado”, señala Provea. La organización exigió a las autoridades determinar las responsabilidades civiles, penales y administrativas correspondientes, y detener esta práctica violatoria del derecho internacional humanitario.
Leer informe completo de Provea
Un crimen que no se puede normalizar
La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) también alzó la voz:
“Desaparecidos. Silenciados. Pero nunca olvidados. Estas no son tragedias aisladas: las desapariciones forzadas fracturan familias, devastan comunidades y corroen los cimientos mismos de la justicia.”
La FIDH reafirmó que ninguna desaparición debe ser aceptada ni normalizada, y urgió a los Estados a garantizar verdad, justicia y reparación, sin importar quiénes sean los responsables.
Edmundo González: “Conozco este dolor en carne propia”
El presidente electo de Venezuela, Edmundo González, se sumó al clamor internacional. Recordó el caso de su yerno Rafael, quien sigue desaparecido, y expresó que esta forma de persecución política no puede continuar.
“La desaparición forzada no puede seguir siendo utilizada como instrumento de persecución. Las víctimas y sus familias tienen derecho a la verdad, la justicia y la libertad.”
González también hizo eco de la declaración de Noruega, que en su rol de mediador en los diálogos venezolanos, advirtió que los casos de desapariciones forzadas casi se duplicaron durante y después de la elección presidencial de 2024.
🔗 Declaración Edmundo González
Noruega: “El uso de la desaparición como arma de persecución es inaceptable”
Desde Oslo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega publicó una declaración contundente en solidaridad con las víctimas:
“Nos alarma el incremento del uso de la desaparición forzada como arma para silenciar a miembros de la oposición, activistas prodemocracia y defensores de derechos humanos. La violencia política debe cesar inmediatamente.”
Noruega también alertó que el número de casos pendientes en Venezuela casi se ha duplicado, y señaló el uso de desapariciones cortas durante el proceso electoral de julio de 2024 como una grave señal de retroceso democrático.
🔗 Comunicado oficial de Noruega
WOLA: Las desapariciones se multiplicaron antes y después del 28J
La presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Carolina Jiménez Sandoval, subrayó la gravedad del fenómeno:
“#Noruega hace eco de preocupaciones del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas en Venezuela: durante el período pre y post electoral, las desapariciones forzadas se incrementaron”.
🔗 Publicación de Carolina Jiménez
Voces que resisten el olvido
En este Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, desde La TV Calle nos unimos al llamado por la verdad, la justicia y la memoria. A través de nuestras plataformas seguiremos amplificando las denuncias, recogiendo testimonios y visibilizando las historias de quienes han sido silenciados por la represión, pero no por la memoria colectiva.
Las desapariciones forzadas no son cifras ni titulares: son rostros, vidas truncadas, familias en duelo, luchas que no descansan.
No hay democracia posible donde la desaparición se institucionaliza.



