Una traducción de lujo para la región
Durante la 13ª edición del Festival Gabo en Bogotá, se presentó oficialmente en español el Digital News Report 2025, gracias al apoyo de la Fundación Gabo. Esta traducción representa un verdadero lujo para América Latina, al poner a disposición de periodistas, académicos y tomadores de decisión uno de los informes más sólidos sobre hábitos de consumo noticioso a escala global.
Más allá del acceso lingüístico, el valor está en que esta versión permite discutir y pensar el ecosistema mediático desde nuestras realidades, con nuestras propias urgencias y contextos.
¿Quién informa? El ascenso del ecosistema alternativo
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la pérdida de influencia de los medios tradicionales —como la televisión o la prensa escrita— frente a un ecosistema emergente de creadores. Hoy, youtubers, influencers, streamers y comunicadores híbridos ganan protagonismo, especialmente entre los públicos jóvenes.
No se trata únicamente de comentaristas políticos o activistas: también hay creatividad, pedagogía y nuevas formas de narrar lo público. Un ejemplo revelador es el del francés Hugo Travers, conocido como HugoDécrypte, quien ha logrado acercar la información a audiencias jóvenes con un estilo directo, visual y didáctico.
Estados Unidos se suma a una tendencia que América Latina ya vive
Por primera vez, en Estados Unidos, las redes sociales y plataformas de video superaron a la televisión como fuente principal de noticias. Sin embargo, esta transformación ya era visible desde hace años en varios países latinoamericanos.
En Argentina y Brasil, por ejemplo, más del 35% de las personas declara informarse principalmente a través de redes sociales. En otras palabras, el cambio ya estaba ocurriendo desde el sur; ahora es el norte quien lo confirma.
Facebook pierde el centro del escenario
Facebook dejó de ser el centro del universo informativo. Su caída —acentuada desde los cambios de algoritmo que redujeron el contenido noticioso en los feeds— es evidente.
Mientras tanto, otras plataformas como YouTube, Instagram y TikTok crecen sostenidamente, particularmente en América Latina. La atención ya no está concentrada: se fragmentó. Las audiencias no solo migraron de canal, sino que ahora consumen noticias en distintos lugares, de distintas formas y con lógicas muy distintas.
Video, audio… ¿y la lectura?
El informe también se detiene en los formatos preferidos por las audiencias. Aunque a nivel global la lectura sigue dominando (55%), los países latinoamericanos muestran realidades distintas.
En México, Colombia y Filipinas, el consumo de noticias en formato video supera a la lectura. En Argentina, la brecha generacional es notoria: los mayores de 55 años prefieren leer (61%), mientras que los jóvenes entre 18 y 24 años optan por ver contenido noticioso (41%) o escucharlo en formato audio (15%).
No es que los jóvenes no quieran saber: es que no quieren que se lo cuenten como antes.
El auge del podcast y el “público soñado”
Los podcasts ocupan un lugar cada vez más importante en el ecosistema informativo. En Estados Unidos, un 15% de las personas escucha podcasts de noticias semanalmente. Este segmento suele estar compuesto por audiencias jóvenes, educadas y con mayor poder adquisitivo: el “público soñado” para anunciantes y medios.
Programas como The Daily del New York Times conviven con propuestas independientes como The Joe Rogan Experience, mostrando que el periodismo y el entretenimiento comparten territorio y compiten por la atención.
Desinformación: una preocupación que no cede
Un 58% de las personas a nivel global está preocupado por no poder distinguir entre noticias verdaderas y falsas. En América Latina, esa cifra sube a 62%, y alcanza un 67% en Brasil.
Cuando se sospecha de una información, la mayoría declara que verificaría con una fuente confiable de noticias o con un sitio oficial. También mencionan buscadores y plataformas de verificación. Los más jóvenes, por su parte, son más proclives a consultar redes sociales o incluso chatbots de IA.
Aunque las acciones declaradas pueden no coincidir con lo que se hace en la práctica, esta jerarquía de intención dice mucho: la confianza todavía tiene una dirección, y el periodismo profesional sigue siendo un faro.
¿Qué le piden las audiencias a los medios?
La gente también habló. A través de respuestas abiertas, los investigadores identificaron cuatro grandes demandas de las audiencias:
Imparcialidad. Quieren que los medios presenten hechos, no opiniones. Que eviten el lenguaje sensacionalista y no se alineen con intereses políticos. Rigor. Que verifiquen antes de publicar, que no especulen ni repitan declaraciones sin contrastar. Transparencia. Que muestren sus fuentes, sus métodos y también quién los financia. Mejores prácticas de reporteo. Más profundidad, mejores fuentes, más escrutinio a quienes detentan el poder.
Estas no son solo críticas: son brújulas éticas. Son lo que la gente espera —y necesita— del periodismo.
Inteligencia Artificial: aceptación, sí… pero con condiciones
El informe explora cómo se percibe el uso de la IA en la producción de noticias. Se compararon dos escenarios:
Noticias creadas principalmente por IA con algo de supervisión humana: Aquí, la incomodidad predomina. En EE.UU., el 53% se siente incómodo; en América Latina, un 37%. Noticias creadas principalmente por periodistas humanos con ayuda de IA: La percepción mejora. En América Latina, el 31% se siente cómodo; en EE.UU., un 38%.
El mensaje es claro: la IA puede asistir, pero no reemplazar. Hay apertura a su uso como herramienta, pero las audiencias exigen supervisión humana, transparencia y control editorial.
Conclusión: entre el ruido, cinco claves para entender el futuro del periodismo
El Digital News Report 2025 no solo ofrece un diagnóstico del ecosistema mediático actual, sino que plantea cinco líneas de acción fundamentales para los medios que quieran adaptarse, sobrevivir y conectar mejor con sus audiencias.
- Pérdida de influencia frente a actores alternativos:
En varios países, los medios tradicionales están perdiendo terreno frente a influencers, youtubers y creadores que se acercan a las audiencias con un lenguaje más directo y formatos ágiles. ¿Cómo deben responder los medios? Con humildad, menos solemnidad, y más innovación sin perder el rigor. - Video y audio como lenguajes dominantes:
El texto ya no es el rey. Las nuevas generaciones prefieren ver o escuchar las noticias. El reto es adaptarse sin caer en la superficialidad. ¿Cuánto deben cambiar las redacciones para no perder profundidad en nuevos formatos? - La confianza aún se puede recuperar:
Aunque frágil, la confianza en el periodismo profesional sigue existiendo. Las audiencias exigen hechos, verificación, transparencia y rigor. No se trata solo de informar: se trata de hacerlo bien y demostrarlo. - La inteligencia artificial como herramienta, no como reemplazo:
Los chatbots y asistentes de IA ya están siendo usados por algunos sectores para verificar noticias. Pero la incomodidad crece cuando la IA sustituye al periodista. La clave está en el equilibrio: supervisión humana, siempre. - El modelo económico aún no cuadra:
Las suscripciones digitales se estancan. La mayoría de las personas no paga por noticias. Los medios deben explorar modelos flexibles: paquetes, membresías, beneficios cruzados o contenido de alto valor agregado que justifique el pago.
En resumen, el informe nos recuerda que el problema no es la falta de interés por las noticias, sino la desconexión entre medios y ciudadanía. El futuro del periodismo dependerá no solo de qué se cuenta, sino de cómo se cuenta, dónde se distribuye y cómo se sostiene.





