FundaRedes presentó su más reciente informe titulado “Apure: Territorio de vulneración a la educación e infancia por control de grupos armados irregulares”, una investigación que expone cómo el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha extendido su dominio sobre el sistema educativo del estado Apure, utilizando las escuelas para la captación de niños, niñas y adolescentes y así consolidar su poder en la región, práctica que constituye una grave vulneración a los derechos humanos de menores en el estado llanero.
La organización, producto de su trabajo de investigación y documentación, registró a través de testimonios directos, cómo en comunidades de El Nula, Caño Regreso y Ciudad Sucre, los grupos armados irregulares GAI, han penetrado en las aulas, reclutando a menores mediante promesas de lujos materiales o ejerciendo presión a través del miedo y la amenaza.
En algunos casos, los adolescentes son llevados “al monte” sin conocimiento ni consentimiento de sus padres. Docentes y directivos afirman que el ELN tiene informantes dentro de las instituciones educativas para captar jóvenes con buen perfil académico y disciplinar a quienes consideran “problemáticos”.
El informe revela además que, los castigos aplicados por la guerrilla a menores de edad van desde amenazas hasta desapariciones forzadas, pasando por aislamientos prolongados en zonas rurales.
La ausencia del Estado, el deterioro de la infraestructura escolar y la falta de servicios básicos han facilitado que estos grupos armados se posicionen como actores dominantes, sustituyendo a las autoridades legítimas en zonas donde los niños deberían estar protegidos.
“La educación en Apure ha dejado de ser un espacio seguro. Los cargos de docentes y directivos están sujetos a la aprobación del ELN, y los recursos para las escuelas muchas veces dependen de la colaboración con estos grupos irregulares”, denunció una profesora entrevistada por FundaRedes, quien pidió el resguardo de su identidad por razones de seguridad.
FundaRedes recuerda que esta situación no es nueva. Desde el año 2018 ha venido denunciando la entrega de obsequios y útiles escolares por parte del ELN como estrategia para captar menores en estados fronterizos como Táchira y Apure. La complicidad u opacidad del Estado ha permitido que estas prácticas se normalicen.
La organización exige al Estado venezolano recuperar el control del territorio, garantizar la protección de los niños en esta entidad y restaurar el sistema educativo en zonas rurales, y a su vez, hace el llamado a que se investigue y visibilice esta alarmante realidad que pone en riesgo el futuro de cientos de niños venezolanos.
Nota Prensa FundaRedes
Nota relacionada: Guajira: comunidad de Maichemana denuncia vivir desde hace 10 años entre basura



