La organización Fundaredes lanzó el cortometraje Niños Mineros en Bolívar: la infancia robada bajo un territorio sin ley, un material audiovisual que revela cómo el Arco Minero del Orinoco (AMO), específicamente el estado Bolívar, se ha convertido en un escenario de explotación infantil.
La producción muestra cómo niños, niñas y adolescentes son reclutados por grupos armados y organizaciones irregulares para trabajar en condiciones deplorables, quedando privados de educación, atención médica y de un entorno seguro.
Alejandro Lanz, director general del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela, explicó a Fundaredes que la desesperación de las familias por la falta de recursos las empuja a dejar a sus hijos en manos de quienes controlan el negocio de la minería ilegal.
Según datos del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDH-UCAB), en 2024 más de 1.300 niños abandonaron el sistema educativo para buscar oportunidades en zonas mineras de localidades como Guasipati, El Callao, Tumeremo, Las Claritas, El Dorado y Km 88.
Fundaredes advierte que en estos territorios, la infancia es la gran víctima silenciosa de una crisis humanitaria que afecta tanto a las personas como al entorno natural, haciendo un urgente llamado a las autoridades para que intervengan y ofrezcan protección a los menores y restauren el equilibrio ambiental
Nota relacioanda: Conflicto armado en el Catatumbo Colombia suma 47.000 desplazados



