El Papa Francisco ofreció este jueves su tradicional discurso de inicio de año a los embajadores de los países acreditados ante la Santa Sede.
Desde el lugar, el Pontífice habló sobre la situación de Venezuela. Consideró que la nación caribeña debe adherirse a la “verdad” y negociar de “buena fe”.
“Pienso además en Venezuela y en la grave crisis política que se debate. Esta podrá ser superada solo con la adhesión sincera a los valores de la verdad, de la justicia y de la libertad”, sostuvo.
El Papa Francisco manifestó que sus recomendaciones pueden ser efectivas “a través del respeto de la vida, de la dignidad y de los derechos de cada persona. Incluidos los de quienes han sido arrestados a causa de los sucesos de los últimos meses”.
También se sumó a rechazar cualquier tipo de violencia y apostó por soluciones orientadas al bien común del país.

