La ONG Aula Abierta ha documentado, en este 2024, numerosas violaciones a los derechos de los estudiantes universitarios en Cuba, lo que, a su juicio, evidencia un ”contexto alarmante que limita el ejercicio de las libertades académicas y el pensamiento plural en el país”.
la organización indicó que las vulneraciones a los derechos fueron clasificadas en siete aspectos diferentes “que reflejan la grave situación que atraviesa el sector universitario” en ese país.
De acuerdo con el texto, las primeras clasificaciones son: Detenciones, despidos injustificados y hostigamiento contra profesores universitarios y académicos; ideologización en la educación superior en Cuba; y crisis presupuestaria impide el mantenimiento de la infraestructura universitaria.
Violencia y hurto dentro de espacios universitarios; crisis de los servicios estudiantiles; deserción estudiantil y profesional y disminución de la calidad académica, completan los apartados.
Casos puntuales
Para evidenciar la “detención” y el “hostigamiento”, contra los profesores universitarios, Aula Abierta recordó el caso de la historiadora de 59 años Alina Bárbara López Hernández, crítica del régimen cubano, y la socióloga Jenny Pantoja, quienes fueron detenidas por la policía cubana el pasado 18 de junio de 2024.
“Esta detención forma parte de un patrón de acoso judicial y represión sistemática dirigido hacia López Hernández, debido a su postura y su activismo pacífico”, señaló la ONG.
Por otra parte, la organización detalló que, tras observar detenidamente el entorno académico en diversas universidades de Cuba, “se evidenció la presencia de materiales que generan un alto contenido de adoctrinamiento ideológico”, como “numerosas imágenes de Fidel Castro, carteles que ilustran las rutas del Che Guevara y otros elementos que celebran la revolución cubana”.
Aula abierta recordó la denuncia hecha por el Observatorio de Libertad Académica en el mes de septiembre de 2024, donde expuso “la reforma de textos escolares bajo estándares del régimen cubano”.
Esas situaciones se suman al avanzado deterioro de las infraestructuras universitarias, ante la falta de presupuesto para su mantenimiento, como el caso del Instituto Superior de Diseño (ISDI) en La Habana, cuya fachada principal colapsó el pasado 09 de julio.
Las autoridades enviaron un mensaje a través de WhatsApp donde comunicaron el impedimento de ingresar al edificio hasta nuevo aviso, mientras que las clases se dictaron de manera ‘no presencial’ por 10 días.
“El no tener espacios físicos donde recibir educación de calidad impide que cientos de estudiantes de etapa profesional puedan desarrollar su creatividad y talento, por lo tanto, impide el desarrollo de todo un país”, afirmó Aula Abierta.
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