En una reciente transmisión de su programa semanal “Con el Mazo Dando”, el Ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, desestimó las conclusiones del informe presentado por el Centro Carter sobre las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio. Cabello afirmó que al gobierno venezolano no le importa lo que diga el Centro Carter, debido a que “el pueblo decidió” y el próximo 10 de enero saldrá a juramentarse junto al presidente Nicolás Maduro.
Durante su intervención, Cabello criticó duramente el informe del Centro Carter, que sugiere que el opositor Edmundo González Urrutia ganó las elecciones con el 67% de los votos, frente al 31% obtenido por Maduro. El Centro Carter presentó estas actas ante la Organización de Estados Americanos (OEA), alegando falta de transparencia en el proceso electoral venezolano.
“Viene ahora lo que queda del Centro Carter a mostrar unas actas allá en la OEA. La OEA que se vaya a lavar ese chaleco, no nos importa lo que diga la OEA, no nos importa lo que diga esta señora del Centro Carter”, declaró Cabello, refiriéndose a Jennie Lincoln, asesora principal para América Latina del Centro Carter.
Cabello insistió en que el pueblo venezolano ya tomó su decisión en las urnas y que el próximo 10 de enero, cuando comience el nuevo período presidencial, “este pueblo sale a juramentarse junto a su presidente Nicolás Maduro”. Según el Ministro, las denuncias de fraude electoral carecen de importancia para el gobierno, que se mantiene firme en su postura de no aceptar injerencias extranjeras ni cuestionamientos a los resultados oficiales proclamados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Reacciones y Contexto
Las declaraciones de Cabello se producen en un contexto de creciente tensión política en Venezuela, donde la oposición y varios organismos internacionales han cuestionado la legitimidad del proceso electoral. El informe del Centro Carter, que incluye actas de votación con códigos QR para verificar su autenticidad, es uno de los puntos más controvertidos en el debate sobre la transparencia electoral en el país.
Por su parte, Jennie Lincoln subrayó en su intervención ante la OEA que las actas presentadas son originales y permiten a los testigos de las mesas de votación recabar información de manera sistemática. Sin embargo, el gobierno venezolano desestimó estas pruebas, manteniendo que Maduro fue reelegido de manera legítima.
A medida que se acerca la fecha del 10 de enero, la situación política en Venezuela sigue siendo incierta. Mientras el gobierno de Maduro se prepara para la juramentación, la oposición y la comunidad internacional continúan presionando por una mayor transparencia y justicia en el proceso electoral.


