La organización no gubernamental (ONG) SOS Orinoco, dedicada a la protección del Orinoco y la Amazonía venezolana, denunció que el Parque Nacional Canaima, en el estado Bolívar, se encuentra siendo amenazado por la minería ilegal.
Desde 2018, este Parque Nacional, considerado patrimonio de la humanidad por su ecosistema único, la presencia de grupos indígenas, los tepuyes y el Salto Ángel, también ha perdido al menos 1.500 hectáreas de territorio por la minería ilegal, señaló la ONG.
Asimismo, solo entre los meses de marzo y abril de 2024 este territorio, que debiera ser protegido por el Estado venezolano, perdió 38.483 hectáreas producto de los incendios forestales.
SOS Orinoco presentó estos datos en el World Heritage Watch Report (Informe de Vigilancia del Patrimonio Mundial) del 2024, publicado el 5 de junio.
“No hay una administración efectiva en el terreno de parte de Inparques (Instituto Nacional de Parques) o de cualquier otra autoridad gubernamental para preservar esta zona bajo los estándares requeridos por la Unesco (La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura)”, aseguró la ONG en el informe.
En ese sentido, también advirtió que los esfuerzos que puedan existir de algunos organismos, como Protección Civil, para monitorear las 3.000.000 de hectáreas del Parque Nacional Canaima son insuficientes, debido a la falta de personal, transporte y recursos para mitigar los incendios, así como la falta de acciones del Estado para combatir la minería ilegal.
“La Unesco debe realizar urgentemente una evaluación independiente en el campo, sin intermediarios ni injerencias políticas, para cumplir con la Convención de Patrimonio Mundial en beneficio de la humanidad y las comunidades de Venezuela”, puntualizó SOS Orinoco.
Se expande la minería ilegal
Entre los años 2022 y 2023, fueron deforestadas 165 hectáreas de bosque primario Amazónico en las cercanías de Canaima, debido a la minería ilegal. SOS Orinoco aseveró que “miembros del pueblo indígena Pemón participan activamente en la minería como respuesta ante la ausencia total del gobierno venezolano en crear y mantener asistencias sociales y sustento económico”
Asimismo, alertó sobre el impacto y las consecuencias negativas que ha generado la expansión de la minería ilegal en los pueblos indígenas dea zona. “Esta participación de los pueblos pemones en la minería ilegal tiene efectos negativos tales como el desplazamiento forzado, la erosión cultural, violaciones a los derechos humanos y conflictos internos que afectan tanto al gobierno como al territorio”, agregó.
En diciembre de 2023 SOS Orinoco detectó, mediante imágenes satelitales e informantes protegidos, la presencia de 10 dragas en las riberas del río Caroní y el Arekuna – Canaima, en las adyacencias del Parque Nacional. De igual manera, también se ha reportado que los mineros usan mercurio para la extracción, un compuesto ilegal en Venezuela.
“El Estado venezolano no le ha dado la información al World Heritage Centre (Centro de Patrimonio Mundial) sobre el estado actual de las actividades mineras en el Parque Nacional, como lo es solicitado por la Desición 44 COM7B.199”, un documento de la Unesco que responsabiliza al gobierno venezolano enviar datos sobre la minería en las zonas cercanas al Parque Nacional Canaima desde el 2022 debido a que el Arco Minero del Orinoco está a un kilómetro de distancia del Patrimonio de la Humanidad, indicó.



