A tan solo horas de que cierre el lapso especial pautado por el CNE para la inscripción de nuevos votantes y actualización de datos en el Registro Electoral Permanente (REP), crece la incertidumbre por la cantidad de trabas e irregularidades que ha presentado el proceso en Carabobo.
Desde las fallas en el sistema, los cortes eléctricos, la falta de material, el cierre de los puntos fijos y los puntos itinerantes “escondidos” por el estado, son variados los testimonios de los carabobeños que reflejan las dificultades que han tenido para garantizar su participación en los comicios del 28 de julio.
Este lunes, en la oficina regional de Carabobo, ubicada a la altura del Liceo Pedro Gual, el proceso se abrió a las 8 de la mañana, sin embargo, pasada una hora, aún no habían logrado inscribirse las primeras diez personas.
Personas deben asistir más de una vez para lograr registrarse
Gabriela Arcila, está en las afueras del recinto por sexta vez para intentar formalizar su inscripción. Aunque llegó a las 4 de la mañana, en esta oportunidad le tocó el número 30, y con cansancio guarda la esperanza de que esta vez si logre inscribirse.
“Este proceso debería ser rápido, cuando mucho durar 3 minutos, y se han dado la tarea de tardarse entre 10 o 15 por persona. El número máximo de personas que atienden en una hora son 7”, denunció.
Relató que el sábado de la semana pasada llegó a la fila a las 5 am, y a unos minutos antes de las 4 de la tarde, cerraron el proceso, teniendo a solo dos personas por delante. “Ya a las 3 y pico dijeron -hasta aquí trabajo-, no les interesa si había personas mayores, simplemente cerraron la mesa sin explicaciones riéndose de nosotros en nuestra cara”, mencionó.
Principales irregularidades en el proceso
Entre las irregularidades que destacó está que no respetan el orden de las personas que llegan temprano, haciendo énfasis en que quienes logran inscribirse antes de las 4 de la tarde son las que llegaron a la fila antes de las 5 de la mañana. También comenta que, entre los asistentes, hay personas que “guardan el puesto” de hasta 7 otras personas más.
Aproximadamente a las 10 de la mañana, ya había más de 200 personas en la fila. Arcila estima que con el ritmo que ha llevado la oficina, al día deben inscribirse máximo 50 personas, dejando al resto sin la posibilidad de hacer el trámite.
Lo mismo relató Anni Fernández y su pareja, quienes llegaron a las 4:30 de la mañana, quedando entre los números 40 de la lista. “Desde que abrieron el proceso solo han pasado como tres personas, creo que lo están haciendo a propósito, se dan demasiado postín y no sé por qué. Hay más de 200 personas y la cola no se mueve”, declaró.





