La crecida del río Unare, ubicado en el municipio Bruzual, estado Anzoátegui, no ha tenido compasión para con los habitantes de Clarines, una de las poblaciones más afectadas por esta situación.
El incremento del cauce ha provocado la afectación de viviendas y sembradíos. De acuerdo con el gobernador de Anzoátegui, Luis Marcano, hay alrededor de 4.000 personas que han tenido que dejar temporalmente sus casas en la zona oeste de la entidad.



Pero el drama no termina allí, pues las aguas también llegaron hasta el hospital tipo I Dr. Antonio J. Rondón Lugo de la población anzoatiguense. En el recinto médico se tuvo que habilitar otras áreas, donde la infraestructura es más alta, para atender únicamente emergencias.

Angustia y dolor en Clarines
De acuerdo con el testimonio de las personas que sufren esta angustiante tragedia, actualmente se encuentran entre la espada y la pared por no saber qué hacer en este caso, considerado como el primero de tal magnitud en la historia contemporánea.
Los habitantes del sector 23 de Enero alegan que la ayuda gubernamental es fundamental para atender el estado de emergencia, por lo que esperan respuestas contundentes por parte de las autoridades.
«Estamos ubicados en el sector 23 de enero de Clarines, totalmente afectado por ríos y lagunas desbordadas. Estamos aquí esperando respuesta del gobierno, de los representantes, de la alcaldesa (Ingrid Cortéz), que por lo visto no ha hecho acto de presencia», dijo la señora Edith Alvarado. «Esperemos que acudan al llamado de todos los vecinos para que nos presten la ayuda y el apoyo necesario para salir de esta crisis, de esta tragedia que estamos viviendo», acotó.
El tema de la seguridad se ha convertido en otra de las preocupaciones que tienen los que se han visto en la obligación de abandonar sus casas. Temen a que les roben sus pertenencias por la falta de presencia policial en las zonas afectadas.
«Varias personas han desalojado sus casas y algunas no lo han hecho por temor a que les roben sus pertenencias. El sector no cuenta con seguridad. Ni Guardia Nacional ni Policía Nacional se han abocado a esta situación. Es importante que esos entes se acerquen para resguardar las pertenencias de los damnificados», denunció Daniel Fernández, habitante de la comunidad.
Las personas que viven en Clarines hicieron un llamado a quienes deseen colaborar con ropa de todos los tamaños, zapatos de cualquier talla, alimentos no perecederos y sobre todo agua potable. Señalaron que tampoco están de más materiales de primeros auxilios, medicamentos y artículos de aseo personal.









