Una comisión de 20 estudiantes de la Universidad de Carabobo se trasladó a Caracas, a la sede de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) y al Ministerio del Poder Popular para el Transporte, para entregar un documento donde exponen la situación de las rutas universitarias en el eje occidental del estado y la falta de transporte estudiantil para llegar a las aulas de clases.
Los representantes, provenientes de Bejuma, Montalbán, Miranda y La Isabelica, junto a voceros de Nirgua en el estado Yaracuy, solicitaron que se habiliten más unidades para lograr cubrir la demanda estudiantil de cara al regreso a clases presenciales.
En ambas oficinas indicaron que esperarán un lapso de 15 días para ofrecerles respuestas, por lo que harán seguimiento.
Dicha solicitud fue ingresada por la Asociación de Estudiantes Montalbaneros en la Universidad de Carabobo (ASEMUC), cuyo fin es organizar a los ucistas del municipio Montalbán para la defensa de los derechos y las reivindicaciones estudiantiles.
Kennedy Tejeda, presidente de ASEMUC declaró que en promedio el gasto para un estudiante desde el municipio hasta el campus Bárbula oscila entre los 7 y 8 dólares diarios, destacando la exposición a la inseguridad del transporte público.
Indicó también que en el último año, a través de la autogestión y sin ayuda de ninguna institución pública ni privada, se logró mantener un bus de 32 puestos que ha beneficiado a la población estudiantil.
Transporte activo es insuficiente para la cantidad de estudiantes
Solo en Montalbán hay aproximadamente 200 estudiantes que necesitan trasladarse a clases, sumando a más de 320 estudiantes entre Bejuma y Miranda.
«La capacidad del bus activo no alcanza para beneficiar ni el 10% de la población activa, lo que afecta enormemente en la economía y en la seguridad de los estudiantes», relató Tejeda, destacando que en reiteradas ocasiones se han quedado en las paradas por no haber espacio en el bus.
Comentó asimismo que han hecho diligencias en la gobernación del Estado Carabobo y la Dirección de Transporte del estado (TransCarabobo); sin embargo, aún no han recibido respuestas de los mandatarios para tratar el problema. Esto sin duda es una de las principales causas de deserción en estos municipios tan retirados de la Universidad de Carabobo
«El aumento de la población estudiantil es muestra del gran ánimo que existe en los jóvenes por sacar adelante una carrera universitaria. Por tal motivo, se necesita con urgencia que sean habilitados más transportes para poder así apoyando al estudio, el avance y desarrollo profesional del país», finalizó Tejeda.
Trasladarse por su cuenta no es asequible
Por otro lado, Juan Jiménez, presidente de la Asociación de Estudiantes Chirgueños de la Universidad de Carabobo (ASECHUC), pertenecientes a la parroquia Simón Bolívar del municipio Bejuma, resaltó la preocupación de los chirgueños al no contar con un medio de transporte que los lleve directamente a la universidad.
Expresó que es una odisea porque tampoco hay transporte público. Tienen que llegar a una zona llamada La Mona, donde solo hay una unidad activa.
«A veces es hasta imposible agarrar esa unidad porque salen personas a trabajar y hacer diligencias, y no se da abasto para todas las personas que deben salir en la mañana», sostuvo.
La otra opción es trasladarse a Santa Rosa o hasta el Big Low, para luego tomar otra unidad hasta la universidad. Reclaman que esto no es asequible y hacen un llamado a las autoridades a que se avoquen a solventar los problemas a los que están expuestos los estudiantes del occidente.



