Uniformes

42 dólares como mínimo necesita un docente en Margarita para renovar sus uniformes de trabajo

El regreso a clases durante este mes de septiembre acarrea una inversión monetaria para los padres y representantes que deben comprar los uniformes escolares y útiles de sus hijos, como para el personal docente que también se ve en la obligación de cambiar zapatos, pantalones y camisas para sus jornadas de trabajo.

En Margarita un pantalón escolar o con las características mínimas para ir a trabajar puede llegar a costar hasta 20 dólares, un par de zapatos alcanza los 15 dólares y una franela se redondea entre los 7 y 15 dólares, la sumatoria de estos tres productos revela una inversión de 42 dólares en tres piezas de ropa para este nuevo año escolar.

Los docentes no tienen los recursos suficientes para cubrir los 42 dólares necesarios para renovar sus uniformes

«Mensualmente, yo me gano 250 bolívares en mi trabajo con la gobernación, con los famosos tigritos que voy matando termino percibiendo mensual casi 500 bolívares. Pero no me alcanza para comprar comida y al mismo tiempo reponer la ropa o el calzado que tengo dañado», dijo ante La TV Calle Sandra Fernández, madre de tres hijos y habitante de la población de Porlamar.

Fernández, ejerce como docente en una institución estadal, esta tiene 20 años trabajando en el sector educativo y durante todo este tiempo nunca ha visto «que los docentes tengan ingresos suficientes para responder a las demandas de la vida de los venezolanos», afirmó la ciudadana.

También, en base a sus ganancias por el bono vacacional que recibió este año, no logra cubrir los 42 dólares mínimos para renovar sus uniformes de la institución en la que labora. Por lo mismo, en muchas ocasiones acude a la ropa de segunda mano, como muchos margariteños que no disponen de los recursos suficientes para comprar pantalones o camisas nuevas para trabajar.

El incremento de pasaje pone entre la espada y la pared al personal docente

«Yo vivo en la vía de la Vecindad, trabajo en una escuela nacional en Antolín del Campo y siempre me toca agarrar hasta 4 autobuses para asistir a la escuela donde estoy dando clases. Vi que lo mínimo que se paga en pasajes son 3,5 bolívares. Sacando cuentas, a diario necesito casi 20 bolívares para poder ir a trabajar, al mes terminan siendo 400 bolívares en pasaje urbano», señaló Gabriela Alcalá, habitante del municipio Gómez.

Los ingresos de Gabriela como docente no llegan a los 200 bolívares mensuales y a pesar de tener una carga familiar de solo tres personas en su hogar, no es suficiente para poder cumplir con sus jornadas de trabajo, porque todas sus ganancias prácticamente se le van en el transporte público.

De la misma forma, ocurre con los estudiantes universitarios de los 11 municipios del estado que deben trasladarse hasta el sector Guatamare o el Valle del Espíritu Santo para poder cumplir con las asignaciones y responsabilidades de su carrera universitaria.

Este incremento del pasaje, acompañado de los altos costos de los uniformes escolares en esta temporada de agosto, además de los útiles escolares o aquellas cosas cruciales para lograr asistir de manera continua a las aulas de clases, la carencia de recursos suficientes para abordar los altos costos de la vida pone en jaque el futuro de algunos margariteños.

42 dólares como mínimo necesita un docente en Margarita para renovar sus uniformes de trabajo
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Daniel Marín

Corresponsal del estado Nueva Esparta

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