Este 8 de septiembre la feligresía anzoatiguense volvió a reunirse de forma presencial para venerar a la Virgen del Valle, agradecerle por los favores concedidos y pedirle por la salud y la paz para Venezuela.
En el municipio Diego Bautista Urbaneja, las actividades en honor a Vallita comenzaron a las 12 de la medianoche con el cumpleaños feliz y una misa en la iglesia María Auxiliadora, para luego a las 7:00 am trasladarse a la carpa de 110 metros de longitud que fue instalada en el boulevard de Playa Mansa.
Según informó el ayuntamiento morreño, en el lugar se dieron cita más de 5.000 personas. A las 9:14 am participaron de la Misa Solemne presidida por Monseñor Jorge Aníbal Quintero Chacón, quien es obispo de la diócesis de Barcelona, concelebrada por el clero diocesano.
Durante la ceremonia, Quintero Chacón manifestó que a través de la Virgen del Valle Dios ha manifestado su amor y gracia para con los creyentes. Además, habló sobre la importancia de que cada persona practique la fraternidad, la paz y la justicia. También pidió por la salud de la gente.
“Todos experimentamos cómo la devoción de la Virgen del Valle forma parte de nuestras familias y las comunidades. Hoy es celebrada en todas las calles, parroquias y los pueblos (…) Celebremos con gran fervor el nacimiento de la Virgen María”, dijo.


Homenaje a la Virgen del Valle
El alcalde de Lechería, Manuel Ferreira, aprovechó la oportunidad para entregar la corona restaurada de la Patrona del Oriente venezolano, que el pueblo lecheriense donó hace 40 años. Por otro lado, con sus canciones, se recordó al cantante Chelique Sarabia, quien era fiel devoto de la Virgen del Valle.
Es de señalar que desde el altar que dispusieron para venerar la imagen sagrada, una orquesta de más de 100 personas, dirigidas por el maestro Lorenzo Toro, estuvo encargada de armonizar la Misa Solemne.
Tras finalizar la homilía, a las 11:00 am, se continuó la actividad con el tradicional paseo por el mar. La Virgen, acompañada de más de 80 embarcaciones, estuvo a bordo del peñero que lleva por nombre “La Cubana”, que durante más de 60 años, ha sido la encargada de transportarla por las aguas del Mar Caribe.







