Este viernes, familiares de activistas detenidos protestaron a las afueras del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ubicada en Caracas. Esto, con el fin de exigir a esta instancia internacional que se pronuncie a favor de los presos por razones políticas.
Entre los manifestantes se encontraba Yorbelis Oropeza, esposa del detenido Alcides Bracho, profesor y militante del partido Bandera Roja. Oropeza pide la liberación de su esposo, aseguró que no ha cometido ningún delito, ya que solo se ha dedicado a ser un luchador social.
«Hoy exigimos al fiscal general la restitución de todos los derechos de mi esposo y de todos los presos políticos. Especialmente los que han sido injustamente encarcelados, no tienen nada para ponerlos en la cárcel», expresó Oropeza durante la protesta.
Por su parte, Diannet Blanco, esposa del activista detenido Gabriel Blanco, también dijo presente en esta convocatoria para exigir al PNUD que se activen mecanismos para la liberación de los presos.
LA DETENCIÓN DE LOS ACTIVISTAS BRACHO Y BLANCO
El dirigente Alcides Bracho fue detenido el pasado 4 de julio de este año por miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Durante la detención también hicieron un allanamiento, sin ninguna orden, en la vivienda del activista.
Bracho habría sido acusado de terrorismo y de acuerdo a las declaraciones de su esposa durante esta manifestación, Bracho actualmente se encuentra en Boleíta, sede principal del DGCIM.
A pesar de esta arbitrariedad, Oropeza aseguró que su esposo se encuentra en buen estado de salud y ha logrado mantenerse en comunicación con él. Sin embargo, precisó que deben asistirlo constantemente con comida y agua por las condiciones inhumanas de las cárceles venezolanas.
En cuanto a Gabriel Blanco, trabajador humanitario, fue detenido el 7 de julio de este año también por funcionarios del DGCIM. De acuerdo a la orden de aprehensión, el activista es acusado de terrorismo y asociación para delinquir. Actualmente, se encuentra detenido en la sede de La Yaguara de la Policía Nacional Bolivariana.
Finalmente, los familiares de los detenidos esperan que pronto sean excarcelados, ya que aseguraron que no han encontrado pruebas que corroboren los delitos por los que se les acusa.




