Los pacientes renales del municipio Torres en el estado Lara han padecido doblemente debido a las condiciones precarias que tenían en la localidad a la hora de realizar los tratamientos renales, debido a que desde hace aproximadamente 10 años se estaba a la espera de la construcción de la unidad de hemodiálisis en la capital torrense, aún cuando el Hospital Dr. pastor Oropeza contaba con espacio para realizarla.
Por lo tanto, los pacientes debían acudir lunes, miércoles y viernes a la ciudad de Barquisimeto para realizar sus tratamientos. Los organismos competentes solamente aprobaron una unidad de transporte para estos viajes, pero en varias oportunidades se quedaron accidentados en la vía, ocasionando que se vieran doblemente afectados.
En vista de toda esta situación y las múltiples denuncias, y protestas por parte de pacientes y familiares, el gobernador de la entidad, Adolfo Pereira, aprobó los recursos económicos para la creación de la unidad de hemodiálisis en la localidad. Esta para el 2 de agosto, ya lleva un 70% de avance en su construcción, según afirmaciones de Pereira en su visita para inspeccionarla.
El espacio será para atender a 16 pacientes. Asimismo, se aspira que para finales del mes de agosto ya esté completamente adecuado, aunque Pereira aclaró que podría llegar a extenderse unas semana más debido a la instalación de los equipos correspondientes, ya que contará con un espacio de quirófano, una sala de aseo y dos salas de aislamiento, para ofrecer calidad a los pacientes.
Se pudo conocer que luego de culminar con la unidad de hemodiálisis de la ciudad de Carora, comenzarán con una unidad en el Municipio Urdaneta, con la intención de que los pacientes no se vean en la obligación de asistir hasta otro municipio, si no que puedan realizar sus tratamientos en el municipio donde habitan.





